«Cualquiera que viva conforme a sus posibilidades sufre de falta de imaginación»
Oscar Wilde.
«Hello, lover».
Tanto le pirraban a Carrie los zapatos que, sin darse cuenta, creó un patrimonio a base de calzado
Disfrutar de tus pasiones está bien. Quedarte en la calle, no.
¿Por qué aplazar eternamente o renunciar a lo que más disfrutas? Cierto es que la frugalidad cotidiana no es para todos.
¿Y si simplemente ganas más dinero? Tus ingresos potenciales son infinitos.
O bien puedes diseñarte una supervida a medida.
Watch me, Carrie.
L@s creativ@s no lloran
Cuando me arruiné hace unos años tuve que echarle imaginación a mis días para seguir volando con las alas cortadas.
Me convertí en maestra en exprimir euros y asignar microrrecursos. Hasta yo me reía sola a veces: «Dos euros a esta cuenta; veinte a esta otra…», pero lo importante era el hábito de asignar y confiar en el futuro.
Todas las mañanas miraba los extractos del banco —«¡Por un euro de descubierto se han cobrado 35 de comisión! ¡Serán ^%*!*»—. Anotaba cual escriba cada céntimo que entraba y que salía en un cuaderno —vale, en un .rtf— por partidas, detallando cada compra, un mes detrás de otro.
El regalo oculto en mi desastre financiero no lo esperaba:. después de meses repasando filas de números a diario empecé a ver algo que antes me era invisible: mis patrones de gasto señalaban exactamente qué me importaba y qué me costaba cero esfuerzo dejar atrás.
Ahorraba cada mes aunque fueran diez euros para el siguiente Encuentro de Políglotas, aún meses en el futuro; compraba colágeno y espirulina sin culpa porque mi energía y mi piel me importan y ningún sábado pasó sin tomarme un pequeño helado de chocolate negrísimo. Y también volví a cantar.
Ahí estaba el mapa. Tu supervida no se teje con lo que piensas que deberías querer: se lee en lo que ya haces sola y te pone contenta. Eso es lo que te importa de verdad. El resto es decorado.
L@s creativ@s facturan
Como sugerí en el nº 9 de Saltando, para poner plazo y precio a tus sueños para poder por fin vivirlos puedes el onirograma de Tim Ferriss.
Construir tu supervida se parece bastante: es aprender a crear intencionadamente tu arquitectura de vida. Para empezar a esbozarla, sé obses@ como yo apuntándolo todo durante un tiempo o pregúntate:
¿Qué trabajo —u ocupación— harías aunque no te pagaran nada? Suele coincidir con lo que te apetece cuando estás sol@ y no agotad@ un sábado por la tarde.
¿Qué disfrutas más sensorialmente? A veces los llamamos «placeres culpables» o «malgastar». Pistas: cenas en restaurantes ratos o de autor; masajes; conciertos; libros para aprender idiomas; lencería italiana.
Tus patrones de gasto o tu cuerpo te dirán qué te importa: tu supervida se construye asignando más dinero a lo que te encanta y mucho menos a lo que te importa un pimiento aunque a tu entorno le parezcas loc@.
El siguiente paso es financiarla. Mucho mejor si es complementando —o sustituyendo— la fuente de ingresos que requiere de tu atención constante por activos extraídos de tus conocimientos.
No te juzgues por querer lo que quieres: tu vida es tuya. Vivir al máximo no es acumular, es saber gastar con diseño.
Diséñate una vida amplificada
Te propongo un reto para el próximo mes: hacer un «antipresupuesto» de despilfarro consciente.
Abre una cuenta corriente nueva y llámala Fondo de Extravagancia. Lo que metas ahí tiene que gastarse obligatoriamente durante el mes.
El objetivo es desintegrar la culpa por gastar en lo que te hace feliz (Aquí estoy suponiendo que en otras cuentas tienes lo necesario para cubrir tu alquiler o hipoteca, comer, pagar recibos y deudas si tienes y que ya cuentas con un colchón de imprevisto de al menos mil euros).
Ahora elige un tema único y muy tuyo para gastar este fondo (zapatos de tacón, perfume personalizado francés, vino…) y traza un plan para gastar en eso un 300% más de lo normal este mes, reduciendo el resto de partidas al mínimo. Bon voyage!
¿Cuál es tu placer culpable ? Sé sinvergüenza. Pon SUPERVIDA en los comentarios y cuéntanoslo.
En el próximo número aprenderemos a domar la mente cuando se pone brava para poder cabalgar veloces hacia la vida que queremos. Buena semana.
EN EL SILLÓN BLANCO
Húndete entre sus dos grandes orejas: es hora de curiosear.
¿Cómo es tu supervida? La mía incluye temporadas regalándome fiestas de curiosidad en mi adorada Budapest.
Te regalo a ti ahora el minicurso sobre Supervivir —transcreación mía— de Ramit Sethi donde te enseña a diseñarla. Sin miserias.
LA INMENSIDAD
Más allá de la los asientos paquete voladores, de albergues —ahora exjuveniles—, de las casas rurales y las mochilas-casa hay vida. Da un salto mental a «d’autres réalités».
¿JUEGAS A LA SINESTESIA?
Salta entre sentidos.
Aprovecha el potencial de tu mente para imaginar: ríete un poco de ti mism@, anda.
Y recuerda: yo creo en ti.
Ponte a crear otra vez.
M.
Canaria · Políglota · Intérprete · Arquitecta de activos.
Llevo años estudiando cómo una vida aparentemente dispersa puede convertirse en obra, riqueza y servicio. Eso es lo que exploro aquí cada semana, y lo que ayudo a hacer a otros en mi Cartografía de Activos.



