«La escultura ya está completa dentro del bloque de mármol.
Ya está ahí: yo solo tengo que cincelar lo superfluo».
Miguel Ángel
Tengo fama de excesiva.
«Simplifica» debe ser el consejo que más he escuchado en mi vida adulta.
Pero, ¡es que hay tanto que explorar! Y con la biblioteca universal en la punta de los dedos, ¿cómo resistirse? Buscando ser obediente me autodiagnostiqué como alma renacentista, como nos llama Margaret Lobenstine.
Me quedé más tranquila: existe una personalidad caracterizada por querer ser y probar un montón de cosas a la vez. No tengo una enfermedad mental: menudo alivio.
En su libro, Margaret expone una estrategia por etapas con la que concentrarte episódicamente en tus muchos intereses sin sufrir por haber olvidado a los otros, porque sabes que pronto volverás a visitarles.
Un atisbo de la otra cara de la moneda
Como suelo jugar a darle la vuelta a una idea para ver qué «se le cae del bolsillo», me imaginé siendo como no soy. O sea, enfocada. Concentrada. No dispersa. Y recordé el experimento del «año de profundizar» que propone David, de Raptitude. La propuesta es no empezar, ni aprender nada nuevo ni comprar nada que no necesites para tu supervivencia durante un año entero: ni libros, ni material para manualidades, ni instrumentos musicales, nada; con el objetivo de profundizar en lo que ya tienes y ahondar en los temas que ya conoces algo.
Este experimento de buceo intelectual profundo —seguramente asfixiante para algunos—, me llevó a preguntarme: ¿Qué pasaría si tuviera que cocinar - o crucinar 5 platos distintos con 3 ingredientes )? ¿Será que las limitaciones aumentan la creatividad?
Límites de tiempo
Tim Ferriss, cuyo primer libro «La semana laboral de 4 horas» fue un placer traducir al español, me descubrió la ley de Párkinson, que establece que un proyecto por hacer se expande hasta ocupar absolutamente todo el tiempo que se haya previsto dedicarle.
Asignándote sólo 20 minutos para idear soluciones a un problema, y no más, puede forzar a tu subconsciente a enviarte sólo las mejores.
¿Qué puedo eliminar?
Antes de que Steve Jobs volviera a Apple, la oferta de la empresa se componía de muchísimos productos. Excesiva complejidad.
¿Qué hizo Steve? Simplificar.
Decidió que Apple tenía dos clientes: el profesional y el normal. Así que iban a vender: un portátil y un sobremesa para el profesional y un portátil y un sobremesa para el resto de clientes. O sea, 4 productos. Y el resto es historia.
Pregúntate: ¿qué puedo quitar? Imagínate que estás buscando el trabajo perfecto, pero que tiene que cumplir 100 requisitos. Redúcelos a solo 5. Los absolutamente imprescindibles: que la empresa esté a menos de 15 km de tu casa para no tardar tanto en ir y venir, que el puesto te abra oportunidades claras de avanzar, que puedas teletrabajar algunos días, que haya guardería en la empresa y que los viernes puedas ir en pantalón corto, por ejemplo.
Encerrarte entre las paredes de estos 5 criterios hará que tus ideas fluyan y una se llevará la palma. Te lo prometo.
El actor es concreto
Actuar es elegir. No se puede actuar «en general». En una actuación memorable la artista va directa a la emoción, sin preámbulos. Sobre el escenario se simplifica eligiendo y profundizando en una sola intención transportada por una única emoción. De esa energía surge la magia entre el actor y el público.
Como dice Ricky: las cosas grandes siempre son simples.
Menos es más.
EN EL SILLÓN BLANCO
Húndete entre sus dos grandes orejas: es hora de curiosear.
¿Te cuesta elegir qué quieres ser de mayor?
El libro te Emily te ayudará sin darte —esperemos— demasiadas ideas
LA INMENSIDAD
Abre la puerta a expandir tu mente.
¿Y si pruebas a rejuvenecer los telómeros de tus células? La premio Nobel Elizabeth Blackburn dice que se puede.
¿JUEGAS A LA SINESTESIA?
Salta entre sentidos.
Báñate en sonido y pinta lo que sientas.
Y recuerda: yo creo en ti.
Ponte a crear otra vez.
M.
Canaria · Políglota · Intérprete simultánea · Arquitecta de activos
Llevo años estudiando cómo una vida aparentemente dispersa puede convertirse en obra, riqueza y servicio. Eso es lo que exploro aquí cada semana, y lo que ayudo a hacer a otros en mi Cartografía de Activos.
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